La mujer del mago es el resultado de una maravillosa colaboración entre el guionista
Jerome Charyn y el dibujante
François Boucq en la que se narra la historia de
Rita Wednesday, una chica con una gran capacidad para hacer real lo ilusorio al lado del prestidigitador
Edmond y con sangre licántropa en sus venas, es decir que se puede transformar en una mujer lobo a ratos. Hay que tener en cuenta que originariamente el guión de
Charyn, un chaval del Bronx de Nueva York, versaba sobre una chica con poderes licántropos en la misma ciudad pero que a raíz del contacto con la
Bande Dessinée francesa y más tarde con
Boucq, acabo adoptando una forma que se mueve entre la realidad y la fantasía con dos partes diferenciadas. Pero antes de las explicaciones, la historia.
Rita Wednesday vive en
Saratoga donde da rienda suelta a sus fantasías infantiles que se materializan en la impresionante mansión donde vive, capaz de hablar con los animales y de crear una infinita sala de fiestas con numerosos invitados de época donde se celebrara su frustrada boda.
Rita vive con su madre, la
Señora Wednesday, viuda de guerra y acogida bajo el amparo de
Edmond, prestidigitador, seductor y amante de la señora
Wednesday. De esta forma
Rita va asistiendo a la tormentosa relación entre
Edmond y su madre a través de infinitos pasillos, ocultos escondrijos y selváticos jardines. Rita vive en una quimera con tintes de pesadilla demasiada real.
Más tarde, el extraño trío hará una gira alrededor del mundo, de teatro en teatro donde dan rienda suelta a la ilusión de la prestidigitación con maravillosos espectáculos. A medida que pasa el tiempo, la degradación de la relación entre
Edmond y la
Señora Wednesday es proporcional al florecimiento de
Rita como mujer hasta el punto de que
Edmond se casará con ella. Sin embargo al ser esta incapaz de olvidar lo que ha habido entre su madre y
Edmond se negará a amarlo, aumentando su tormento y angustia hasta desembocar en su transformación en mujer lobo, símbolo de su odio hacia su marido. Esta etapa culminara en Venecia con la muerte de su madre y posterior huida a Nueva York sin la compaña de
Edmond a quien abandonará, desapareciendo así todo un mundo de magia que venía acompañándola desde la infancia.
En Nueva York,
Rita es una sencilla camarera de una hamburguesería y vive en un pequeño apartamento donde luchará por olvidar su pasado sin conseguir borrar del todo su odio por
Edmond a quien culpa de la muerte de su madre. En sus ratos libres deambula dolientemente sin rumbo por Central Park. Pero antes de seguir es necesario presentar a sus nuevos secundarios, una banda cuyo líder intenta seducir sin demasiado éxito a
Rita, un mutilado de guerra que siente una especial devoción por
Rita y
Verbone, un extraño detective que investiga una serie de sangrientos crímenes. Una vez presentados volvamos, pues, a la historia.
Una noche, en uno de sus melancólicos paseos es asaltado por la banda, consiguiendo zafarse de ellos pero que despertará sentimientos ocultos, llegando a ver el rostro de
Edmond en un hombre sentado en un banco quien la toma por una prostituta.
Rita, transformada en mujer loba, acaba descuartizándolo, siendo ella el origen de los crímenes que investigaba el detective
Verbone.
Verbone se pone tras la pista de
Rita y se hace pasar por
Edmond lo que hará brotar la furia de Rita pero, afortunadamente, el mutilado de guerra atacará al detective, recayendo sobre él la autoría de todos los crímenes.
Rita decide volver a
Saratoga, alejándose de la fría Nueva York, volviendo al cálido mundo surrealista de su infancia y el nombre de
Dolores que sonaba como un extraño eco a lo largo de la historia se materializara en la figura de una mujer que domina a
Edmond. Es en el encuentro entre
Rita y
Edmond cuando se produce la rendición entre ambos personajes culminando en un vibrante, emocionante y fantástico final.
La historia de
Charyn es compleja y llena de numerosos matices pero en la que se puede ver claramente dos partes. Una, la etapa de
Rita como ayudante y amante del prestidigitador
Edmond y otra, la etapa de evasión en Nueva York sin más relación entre ellas que la de sus poderes licántropos. La primera etapa, que incluye la vuelta a
Saratoga es la más barroca y compleja de todo el álbum en la que la poderosa fuerza del dibujo y del color de Boucq contribuye a crear todo un pequeño universo de fantasía totalmente tangible, mientras que la etapa de Nueva York es más fría, al asentarse esta sobre los cimientos de una realidad demasiado gris y en ocasiones, lejana. Una etapa demasiado larga que contribuye muy poco al desarrollo de la historia pero que tampoco es prescindible. Como un despertar de un deslumbrante sueño a una realidad deslucida. Sin embargo, la vuelta al sueño, al final del álbum, resultara especialmente gratificante.
Otro aspecto a destacar es la increíble capacidad gráfica de
Boucq para crear personajes y ambientes totalmente creíbles a pesar de moverse estos en el campo del onirismo, uno de los mejores universos mágicos que se han podido visualizar en un cómic y que a pesar de haber sido publicados en Francia en 1987 por
Casterman, aún hoy, sigue asombrando por su veracidad y barroquismo. Un gran dibujante.
Publicado en 1997 por
Norma Editorial, este es un gran álbum que ha llevado el prestigioso
Premio Alfred del
Festival del cómic en Angoulême de 1986.
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